Lo más importante es cerrar herméticamente los envases de pintura y diluyentes que ha utilizado.

Para guardarlos, lo mejor es hacerlo en un lugar fresco y seco.

Si utilizó un color especial (preparado) guarde una muestra para futuras aplicaciones. Si no lo hizo, también es útil guardar la boleta o la etiqueta del color.

Con el apoyo de Andrés Reyes Galgani