Las maderas implican una protección constante.

Lo ideal es poder pintarlas o barnizarlas dos veces al año, o antes de los primeros síntomas de deterioro.

La mayoría de las veces la reparación implica lijar, remover el barniz (con removedores) y luego aplicar la pintura o barniz a elección.

Con el apoyo de Andrés Reyes Galgani